
Tips para estimular el lenguaje de nuestros peques
Dentro de los 12 a 18 meses de vida los niños y niñas empiezan a interactuar con su ambiente. Como padres, madres y cuidadores cercanos a ellos nos empezamos a cuestionar, ¿Cómo podría ayudarlo a desarrollar esta habilidad tan compleja, subjetiva y abstracta como el lenguaje?
Bueno, aquí les dejamos algunos tips básicos para sacar lo mejor de sus hijos e hijas en cuanto a su comunicación.
- Nombra todo por su nombre real y sin diminutivos → Aunque suene tierno y dulce de la forma que él o ella nombra algún objeto tenemos que darle el ejemplo real. Por ejemplo si dice “ota” en vez de pelota. Le podemos decir “claro, te paso la pelota”.
- Ponte a la altura de sus ojos o miralo a la cara → De esa forma podrá hacer contacto visual y observar nuestras expresiones y movimientos faciales al comunicarnos.
- Usa frases cortas y simples →. Así estaremos asegurándonos que le llegue el mensaje que queremos y no se pierda información relevante junto con la accesoria.
- Enséñale el nombre de las cosas que están a su alrededor → Esto favorecerá su vocabulario pasivo, que luego se convertirá en activo cuando lo empiece a usar.
- Enseña palabras funcionales como “más”, “toma” o “dame” → Son palabras sencillas que se pueden ocupar en muchas instancias comunicativas.
- Siempre al saludar y al despedirse usa tanto gestos como palabras → De esta forma comienzan a asociar las palabras con gestos, las cuales son un excelente complemento a la hora de comunicarse.
- Utiliza rutinas para favorecer el lenguaje → El lenguaje se aprende con mucha repetición y constancia. ¿Qué mejor momento de estimularlo que en las rutinas diarias?
- Imita lo que dice o hace → Otro pilar fundamental al aprender a comunicarnos es a través de la imitación. Aunque parezcamos loros sin sentido, es muy favorable repetir todo lo que ellos y ellas vayan emitiendo para que vayan percibiendo que existe un feedback cuando hacen esos sonidos. (Principalmente cuando empiezan a emitir sus primeras palabras)
- Lee cuentos cortos con imágenes, nombrarlas y haz los sonidos → Este hábito proporciona una combinación muy rica en aprendizaje, entretenimiento y vinculación entre el niño o niña y la persona que lee el cuento.
- Agrega gestos a las palabras → Los gestos son un tremendo apoyo en la adquisición del lenguaje, favorecen la aparición de nuevo vocabulario y disminuye la frustración al no lograr comunicarse, entre muchas otras cualidades.
- Si se demora en responder, espera y escucha su respuesta → Muchas veces nosotras adultos queremos una respuesta inmediata y al no obtenerlas hablamos por ellos o seguimos haciendo otras cosas. Pero ese tiempo de espera es muy importante para que el niño o niña pueda procesar lo que quiere decir, cómo y cuándo hacerlo. Hay que recordar que están en proceso de aprendizaje, así que trabajemos nuestra paciencia y dediquemos unos segunditos más para escuchar lo que nos tienen para decir. Se van a sorprender.
- Usar la técnica de “+1” → Si se comunica con enunciados de 1 palabra, fomentar a que diga con dos. Por ejemplo si ya aprendió a decir “más”, podemos darle el ejemplo que diga “dame más” o “más mamá” o “quiero más”. Y así ir aumentando su longitud y complejidad de enunciados.
Estos consejos son cosas muy simples y cotidianas que podemos ir poniendo en práctica con nuestros peques. Cuéntenos cómo les va.
Camila Garrido – Fonoaudióloga Jardín Infantil Vovó Beba.